lunes, 18 de febrero de 2008

Dame tu sangre!!!!!!!!!!!!!!!!!



Sentada en la sala de espera, miraba en silencio a los demás pacientes. Era un espectáculo escalofriante realmente. Algunos de ellos se hamacaban en silencio, mientras los demás lloraban o reían de algo qe yo no podía captar. Todos ellos vestían esas horrendas batas blancas de hospital.
Un hombre pasó cargando un nene de no mas de 5 años al hombro. El niño gritaba y pataleaba porqe lo dejen irse, porqe lo iban a lastimar... Sin darle mayor importancia, seguí esperando. No me qedaba otra.
"Despeinados y caprichosos", pensé de pronto, y me sentí una forra. Tienen problemas, por Dios!! A qien se le ocurre ser tan cruel..?
Al segundo, escucho qe me llaman por mi apellido. "Estoy hasta las manos" pienso, "saben mi nombre." Me doy vuelta y me encuentro de frente con esta mujer de mediana edad, pelo corto, anteojos peqeños... su cuerpo y sus ademanes denotaban un cierto grado de nerviosismo. Se acercó bastante para hablarme, como si todo fuera un secreto. Me dijo qe tenía qe qedarme tranqila, de lo contrario podría modificar los resultados de los análisis.
Aún no recuerdo cómo es qe llegue ahí. Cómo fui a parar a esa sala de espera. De dónde salieron tantos "caprichosos despeinados". Parecía qe esa mujer me conociera, pero jamás la había visto... En fin.
Pasada más o menos media hora más, la mujer nerviosa volvió y me condujo por un pasillo, hasta llegar a la última sala, lejos de todos.
Me dijo qe me sentara y qe apoyara el brazo en una cosa de metal, qe no recuerdo bien. Ahí me di cuenta de qe buscaba mi vena... sonreía, la mujer nerviosa sonreía mientras tarareaba una canción pasada de moda y tanteaba mi vena. Nada por aqí, nada por allá... mejor probemos en el otro brazo!! y asi buscó hasta encontrar la más jugosa de todas. Parecía qe en su boca se amontonaba la saliva y en su cara se dibujaba una mueca de placer cuando clavó la aguja y me dijo "respirá hondo".
"Cagamos" me dije "ahora también tienen mi ADN."
No sé ni yo por qe se me daba por pensar esas huevadas.
-Pará, pará. No te vayas, qe todavía no terminamos.
Sorprendida, la miré. Qise preguntarle para qe eran los análisis, pero mi boca no respondía, la lengua se me trababa...y entonces entendí. Yo no había caído ahí por casualidad. Esa mujer tenía cómplices y yo los conocía.
Luego de atarme a una silla, tomó mi otro brazo, colocó el aparato para tomar la presión en él y lo infló hasta qe el brazo se me puso morado. Y yo no hacía otra cosa qe mirarla.
Hizo un peqeño corte y lo dejó sangrar por mas de 20 minutos.
Lo disfrutaba, ella lo disfrutaba. Esa horrible mujer nerviosa lo estaba disfrutando. No hacía nada, sólo mirar la sangre fluir. Y de repente comenzó a reírse, primero despacio y después solamente se escuchaban sus tétricas carcajadas en ese recóndito lugar.
Qise desatarme y no pude, me moví para todos lados hasta qe volqe la silla. La miré en medio de mi desesperación y la vi mirándome fijo a los ojos.
- No. - dijo -
Se qedó seria, sin decir más nada.
-No. -repitió.
Yo seguía retorciendome en el suelo, tratando de zafarme de las ataduras. Mi brazo morado seguía sangrando.
Transcurridos unos minutos me estaba cansando de luchar contra la estúpida silla, pero no me daba por vencida. Hasta qe un grito heló mi alma.
-NO!!!!!!!! DIJE NO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Asustada, la miré. Estaba parada mirando el suelo, despeinada ("despeinados y caprichosos"), estaba agitada y muy transpirada.
Un destello. Y entonces noté el bisturí. Como para no notarlo.
Lástima qe ya era tarde.
Demasiado.








Espero qe les guste!!!! Love you!!!




No hay comentarios: