
Historias nunca contadas de corazones lisiados. Transeúntes del pasado que buscan un futuro mejor. Histéricos lamentos del que ya no entiende por qué.
Sentado su rincón, con pantuflas y bata blanca que hacen juego con la pared. Observador silencioso mordiendo sus uñas; se hamaca frenéticamente en continuo vaivén. Ojos fijos en la nada. ¿Mente en blanco? No. Recuerdos, gente. Palabras. Pero en blanco, jamás.
Miedo de no entender. ¿Por qué a él?
Jeringas, pastillas. Está cansado... tiene miedo... ¿tan difícil es de entender? Sólo capacidad diferente para pensar; ni mejor, ni peor: diferente, no subnormal.
Luces de colores, enanos malvados que acechan en los oscuros rincones. Y en la soledad de la noche, en medio de las penumbras, un grito.
Su frágil cerebro se rompió. Su corazón de cristal se quebró.
Catatonia mortal no lo deja ser nunca más. Confinado a un amargo final, sigue sin entender.... ¿por qué a él?
(No sé. Será que fue especial.)
A su lado un unicornio de metal, y sobre él un abismo infernal.
Traidores camuflados con anteojos, pero él los reconoce sin mirar. Los percibe flotando en el aire, los puede respirar. Capta su atención y los corroe, los minimiza así nomás.
Después de todo, su cerebro no se rompió del todo. Al fin y al cabo, venció a sus demonios. Y ahora, por fin vive en paz.
Siente normal, pero tiene capacidad diferente para pensar. Diferente; no subnormal.

1 comentario:
eiii yaneet
te dejo un besoo enormee
cuiidateee
Publicar un comentario