
Burdas palabras insolentes. Mágicas soluciones para un cerebro sin piel. Bastas respuestas para un corazón con pliegues. Insanas mentiras qe rodean el cuerpo qe, inerte, yace sobre la hierba en un intento por recuperar la cordura. Infame nostalgia de no saber para dónde huir ni dónde refugiarse de la humillación eterna.
Sarcásticos chistes, macabros hallazgos y rastros de sangre por doqier. Nadie sabe cuándo, por qé, ni qién...
Cerebros pensantes se retuercen en busca de respuestas nunca halladas. Convulsiones y matices de colores nefastos, qe conducen a la perdición. Voces de personas ausentes, olvidadas... enterradas. Órdenes bizarras de superiores farsantes. Conciencia aturdida, no entiende ya la moral. Tendencia asesina de perturbar a los demás. Suicidas espeluznantes de cabellos negros.
Atisbos de amor. Generalidad aborrecible. Tragicomedia andante, ser roto, ser insipiente, vacío. Sin más qe temor y odio camina por las oscuras calles de la ciudad, qe arde de dolor en medio del caos. Si supieran qe él lo provocó, ¿qé cambiaría?
Él ya no camina. Él ya no siente. Él ya no está. Él ya no es, ni será jamás.
(Es qe cómo se entiende qe él, nunca fue...)

No hay comentarios:
Publicar un comentario